A partir del lunes 11 de mayo «el 51% de los españoles» habitará en un territorio que pasará a la Fase 1. Así lo anunció el Ejecutivo el viernes. Este escenario supone medidas más laxas frente el anterior, la Fase 0, y un paso más de la desescalada.

Por ello, se permite más libertad en la movilidad y el uso del transporte público y privado. Esto se regula mediante la Orden TMA/400/2020, de 9 de mayo, por la que se establecen las condiciones a aplicar en la fase 1 de la desescalada en materia de movilidad y se fijan otros requisitos para garantizar una movilidad segura

La norma recoge que las «medidas a implantar en la desescalada deben estar basadas en el principio de progresividad y adaptabilidad». Así, entre otros, modifica algunas restricciones previas de ocupación de vehículos, condiciones de desplazamiento de motocicletas y ciclomotores y movilidad entre las islas.

¿Cuántas personas pueden ir en cada vehículo privado?

La norma elimina las restricciones a la ocupación de vehículos de turismo privado que existían hasta ahora, siempre y cuando se desplacen personas que convivan en un mismo domicilio. «En los transportes privados particulares y privados complementarios de personas en vehículos de hasta nueve plazas, incluido el conductor, podrán viajar tantas personas como plazas tenga el vehículo, siempre que todas residan en el mismo domicilio. En este supuesto, no será necesario el uso de mascarilla», recoge la Orden.

Cuando estas no convivan en el mismo domicilio, podrán desplazarse dos personas por cada fila de asientos. En este caso se tendrá que utilizar mascarilla y respetar la máxima distancia posible entre los ocupantes.

Además, en vehículos con solo una fila de asientos, como las cabinas de furgonetas podrán ir dos personas con mascarillas, como se establecía hasta el momento. Tendrán que guardar entre ellos la máxima distancia posible.

¿Se pueden utilizar las motos?

Las motocicletas, ciclomotores y vehículos similares de categoría L en general se podrán utilizar las dos plazas homologadas —la del conductor y pasajero—, siempre que se resida en el mismo domicilio. También podrá hacerse en el supuesto de que no vivan juntos pero lleven casco integral con visera o utilicen mascarilla.

Para las motos de uso compartido, como las de alquiler, será obligatorio el uso de guantes, tanto para el pasajero como por parte del conductor. «A estos efectos, serán admitidos los guantes de protección de motoristas», esclarece la norma.

¿Qué ocurre con el transporte público?

Se establecen varios supuestos sobre el transporte público. En el «regular, discrecional y privado complementario de viajeros en autobús», así como en los transportes ferroviarios, en los que todos los ocupantes tengan que ir sentados, se limitará la ocupación total de plazas para que los pasajeros tengan un asiento vacío contiguo que los separe de cualquier otro pasajero.

Esto tiene una excepción en caso de que las personas vivan juntas, que no necesitarán guardar esta plaza de separación. «En todo caso, en los autobuses se mantendrá siempre vacía la fila posterior a la butaca ocupada por el conductor», añade la norma.

Por otra parte, en los medios de transporte públicos colectivos de viajeros de ámbito urbano y periurbano en los que existan plataformas habilitadas para el transporte de viajeros de pie, se procurará que se mantenga la máxima distancia posible entre pasajeros. En este caso, se establece como referencia la ocupación de la mitad de las plazas sentadas disponibles y de dos viajeros por cada metro cuadrado en la zona habilitada para viajar de pie.

¿Y con el transporte ferroviario?

Sobre el transporte ferroviario en cercanías de competencia estatal, la normal establece que se irá aumentando la oferta «progresivamente hasta recuperar el 100%» del servicio. Así, elimina la restricción establecida para los servicios de cercanías sobre reducción de los servicios de transporte de viajeros.

Para ello, se tendrá en cuenta «la necesidad de ajustar la oferta de servicios a la demanda previsible y procurar la máxima separación posible entre los pasajeros».

Corresponde, así, al operador ferroviario adoptar las medidas necesarias para cumplir estos objetivos y además deberá informar diariamente al Ministerio de Transportes,Movilidad y Agenda Urbana sobre la evolución de la oferta de servicios ferroviarios y la demanda de viajeros.

Abrir chat
¿Necesitas ayuda?
Hola ¿en qué podemos ayudarte?